Esperanza: sé que últimamente el Mundo ha echado en falta tu presencia en cada rostro que solías iluminar, y que poco a poco se ha ido apagando. Muchos se han recreado en tu presencia, y algunos han desistido el tedioso acto de hallarte cada día; todos te buscan, pero últimamente, nadie parece encontrarte.
Es por eso que en esta carta que ha llegado hoy a mis manos como un llanto lleno del espíritu, pediré por ti. Pido por ti, Esperanza, para que cada día pintes más sonrisas y que viajes por todo lugar, para que ningún lugar de la Tierra pueda sentirse desamparado sin ti. Pediré por la fe en una paz restaurada en un Mudo inundado de guerras, pediré por todos los que se levantan cada día a luchar por una vida mejor que no se les podrá brindar.
Y así como hablo de Paz, hablo de Amor: que todos los que comparten su amor vivan eternamente en su abrazo y que los que carecen de él consigan llegar a conocerle alguna vez… Que la vida de quienes habitan en la oscuridad se colme del hálito de luz que les falta, que aquellos que sufren la enfermedad puedan encontrar el alivio necesario para poder vivir, que los nacimientos de los niños sean mayores que una nueva Esperanza crezca dentro de los niños, nuestro futuro… Y que este futuro sea próspero y tan brillante que nos ciegue; que nuestros hijos y nietos no tengan que vivir en una vida tan vacía que no parezca vida. Que exista una educación para todos los que deseen aprender, que la inspiración nunca se agote en el alma de todos los artistas que dan color al Mundo. Que la amistad prevalezca como un ángel protector sobre nosotros, y que nunca olvidemos que los sentimientos no son muestras de debilidad, sino de fuerza. Que todo el Mundo sea conocedor de la poderosa fuerza del amor que ha hecho posible tantas cosas a lo largo de los años. Que el calor invada a los cuerpos fríos que hace tanto tiempo que han dejado de querer sentir, y que el Sol nunca deje de brillar para aquellos que han perdido la fe. Que la fe nunca decaiga, que siempre se encuentre consuelo en ella, como encontramos consuelo en ti, querida Esperanza. Que no queden deseos sin cumplir. Que haya un Tiempo eterno para los que carezcan de él, y que nunca la Muerte llegue a nadie demasiado pronto. Que ningún niño tenga que llorar la pérdida de una madre, y que ninguna madre tenga que llorar la pérdida de un niño.
Pido esperanza a todos los hijos y nietos, para que sean fuertes frente a la dureza con la que el Mundo se les presentará. Pido ayuda a las personas a las que nunca se les brinda, y prosperidad en sus días.
Pido que se sacie el hambre y la sed, y justicia para que nadie tenga que rebajar su vida al punto de morir en vida, sólo por haber nacido. Que haya igualdad en esta Tierra que parece olvidar que todos somos humanos e iguales, y que nunca se olviden los errores de la Historia, pues si no los recordamos, estaremos condenados a volver a cometerlos como siempre hemos hecho. Que ninguna de las guerras que hemos vivido y estudiado no se entierren como si nunca hubieran sucedido, y que ninguna de las muertes acontecidas en ella sean olvidadas. Que ninguna de ellas sean en vano, y ningún sacrificio realizado en estas sea jamás ignorados. Que todos los héroes sean héroes, sin tener que perderlo todo. Y, en estos tiempos, volvemos a necesitar valor. Que haya valor y coraje en todos los corazones para que el bien siga reinando incluso cuando intentan destronarle… Esperanza para que gane la verdad, y para que gane la alegría sobre la tristeza.
Pido esperanza para quien esté leyendo esto y para todos los que han escrito antes que yo, para que nunca les falte Esperanza a pesar de haberla pedido y que nunca desistan en su búsqueda, como el tesoro que es y que todos anhelan.
Y ahora yo, humilde portadora de más tinta en el papel que alberga todos los deseos que has de cumplir, te pido, Esperanza mía, que sigas tan fiel a nosotros como nosotros lo hemos sido contigo. Dicen que eres lo último que se pierde, y es por eso que pido que nadie te deje ir antes de dejarse ir a sí mismo: pido que acompañes a todo ser durante toda la vida, hasta el momento de entregarla, para que nunca nadie tenga que vivir ni un segundo sin ti. Si eres, en verdad, lo último que perdemos, deseo no tener que pedirte nada, porque tú ya nos lo habrás dado todo…
Etiquetas: Hermione Granger
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