…para que ninguna máscara sea motivo
de miedo, para que sean todas de fiesta. Que las fiestas sean motivo
para compartir, y todos tengan con quién hacerlo.
Pido a la esperanza que en estas
fiestas todos tengan un techo que decorar, un árbol para dejar
regalos, un alguien a quién regalar y con quién decorar el árbol.
Que todos se sienten en una mesa y tengan con quién compartir, que
todos tengan comida y que estas fiestas nadie deje de vivir. Que el
frío se aleje de los hogares y que todos tengan un hogar en donde
encontrar calor. Que esta navidad vuelva a ser navidad, que como pasó
en la primer navidad en Belén, tengamos la nobleza de abrir la
puerta a aquellos que en una fría noche buscan quien los deje pasar
para traer a la vida esperanza, para llenar de felicidad el mundo y
el alma de cada hogar.
Pido esperanza para los niños aún no
saben escribir, para que también reciban su regalo y para que su
ilusión de creer jamás se les escape.
Pido esperanza para los adultos que ya
dejaron de creer, para que vuelvan a hacerlo. Para que crean que aún
existe alguien que trabaja en algún lugar del mundo para que esa
noche tengan felicidad.
Pido esperanza para aquellos que buscan
llevar el amor, para que lleguen siempre a buen puerto y que ningún
mensajero deje marchitar una flor.
Pido que la guerra solo se haga en la
cama y que sean soldados solo los amantes encargados de luchar entre
ellos por la tierra a conquistar.
Que los besos dejen de esconderse y que
ninguna relación entre dos sea motivo de pelea o arrepentimiento.
Pido que nadie jamás se arrepienta de amar.
Pido a la esperanza que la sangre deje
de ser motivo de distinción, que sea un buen motivo de unión pero
jamás de separación. Que en la familia la sangre deje ya de
importar, que todos podamos ser hermanos. Quiero ser hermano de ella,
de él, de aquellos y los otros.
Pido esperanza para las familias. Las
que ya hace mucho se han formado, para las que se acaban de formar.
Pido esperanza para que ningún abuelo falte y jamás niegue, use o
abandone a su nieto. Pido que ningún padre se marche pronto y no
pueda ver a sus hijos crecer. Que ninguna madre falte en la boda de
un hijo, que pueda vestir sus pies para los primeros pasos y que sus
hijos la puedan vestirle para sus últimos.
Pido esperanza para los niños que han
venido y los que están por venir. Para que todos sean bienvenidos,
que todos sean motivo de felicidad y que las únicas lágrimas que
por ellos se derramen sean de alegría.
Pido por mi hermano, porque siga a mi
lado y yo al suyo. Porque la vida jamás nos vuelva a separar. Pido
por sus amigos y por los míos. Pido por sus amores y por los míos.
Pido por los amores de todos, pero sobre todo por ella.
Pido porque en el mundo sigan
existiendo los encuentros y reencuentros. Porque sin importar donde
estén, las personas que se aman se vuelvan a juntar.
Pido esperanza como regalo estas
fiestas. La pido para mí, para ella, para él. Para mis amigos que
son mi familia. Para mis vecinos que están cerca, para los que están
lejos.
Porque la esperanza no es sentarse a
esperar que algo suceda, sino que es caminar para hacer que sea
posible. Por eso pido a la esperanza que nadie deje de caminar.
Pido para que no existan ya las peleas,
y que las habidas encuentren una reconciliación.
Pido que alguien me encuentre hoy, que
alguien a ti te encuentre mañana. Pido para que algún día todo se
encuentren…
Etiquetas: Adrian Popp
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