Laura Sand

Querido desconocido. O desconocida. Yo soy la desconocida que tiene la carta de una Chica Normal que vive en su mundo, un mundo que quizá no conozcamoss o sí, que un día quiso escribir una carta, y que la quiso escribir a la Esperanza, y que tú dejaste en aquél lugar en que yo la encontré. Creo en la Esperanza, pero ahora que es mía, siento que puede escucharme, porque… ¿Cómo podrá la esperanza eludir a esas cuarenta y una personas que ya le han puesto nombre a su fe?

He sido afortunada, Esperanza, porque he encontrado una carta que muchos ya te han escrito. He tenido la oportunidad de hallar este mágico encuentro entre la humanidad y tú. Porque estás en todas partes y en cada hogar del mundo, porque toda tragedia necesita esperanza para sobrevivir a esta, pero nadie ha encontrado jamás el lugar en el que vives, el lugar al que será enviada esta misiva, y yo, sí. Esta carta no necesita un remitente. Ni siquiera necesita un matasellos para llegar hasta ti. Necesita la voz de toda la gente que te hable, porque a veces nuestra esperanza necesita de la esperanza de otros para ser real, porque la esperanza es algo que perdemos fácilmente si nadie tiene esperanza en nosotros mismos. Y yo formo parte de esta pequeña humanidad de cuarenta y una personas que han tenido la oportunidad de dirigirse a ti para pedirte Esperanza.

Esperanza… Yo pido esperanza para aquellos que temen a los hospitales, para los que no se atreven a decir lo que sienten, para los que echan de menos los abrazos de una madre, para los que creen en las segundas partes, para los que echan de menos el consejo de un padre, para los hermanos que se conocen a los diecisiete, para los que sacrifican su vida por la felicidad de otros, para los que se despiertan cada día con una sonrisa aunque estén rotos por dentro para que nadie más se rompa con ellos, para los que se enamoran después de haberse querido siempre, para los que se quieren después de no haberse querido nunca, para los que encuentran un hogar como el que siempre soñaron, para los que siguen buscando como descubrir un regalo que llevan teniendo mucho tiempo porque aún no saben lo que es.

Esperanza… Para esas sonrisas en dirección contraria, para esos besos llenos de sueños, para esas caricias llenas de miedos. Para que nadie pierda la fe en sí mismos, para que nadie se sienta inútil, para que todo el mundo se vea igual que todo el mundo, aunque seamos diferentes. Esperanza para que los sueños se puedan hacer realidad, para que los sueños no se nos queden atrapados en las almohadas, para que el mundo sea como los mapas, donde nunca hay guerras, para que los héroes de verdad, los que no llevan runas tatuadas ni brillan bajo el sol, los que no son ángeles caídos ni tienen poderes paranormales, se den cuenta de todas las cosas extraordinarias que pueden ser capaz de hacer sentir a otra persona, para que nadie tenga miedo a vivir, para que a nadie le de miedo sonreír, para que cualquier cosa que te digan, valga más que mil páginas de historia, que todos puedan ser capaces de amarse como son, sin tener que desear ser como las demás personas.

Esperanza… ¿A quién le pides tú Esperanza cuando necesitas Esperanza? Todo el mundo te necesita a ti, ¿a quién necesitas tú? Tal vez seas como el tiempo, que pasa a través de todos, aunque nadie pase a través de él. No te olvides de todos los que necesitamos esperanza para nuestras pequeñas grandes tragedias.

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